Un fin de semana tranquilo en familia... siempre me deja fatal. Está feísimo decir esto, lo sé, pero me han dado unas ganas de trabajar inconmensurables, así que me he instalado en la Facultad y he vuelto a recordar por qué rayos había huído también de aquí. En tres líneas lo digo:
1) Evitar cagadas del pasado: Traficantes de uranio ubicuos, en dispersión por todos los pasillos, para donde mires ahí te lo encuentras. Y después de un año de mirar para otra parte, en una coreografía introverticida perfecta... ahí que va esta mañana ¡¡y me saluda!!!
Menos mal que las siguientes 7 veces ha mirado para otra parte... uf...
2) Evitar cagadas del presente: especialmente si te surge el impulso incontrolable de insultar a un catedrático cuando te dice cosas como...
- holaaaaaa (léase con acento francés) ¿qué taaaaaal? ya me han dicho los estudiantes que estás muy atgasada con el pgogggamaaaaaaaaaa...
- grrrrrr... (léase con acento cantabrón atávico) ...jos de puta... Pues no. No estoy atgasada, es la planificación que tenía desde el principio. Ja puta, así te atragantes con una mesa que te comas.
3) Evitar cagadas del futuro: Así por ejemplo ayer...
-Hola, M. Me acaban de decir que te has vuelto a cargar la web del curso, reina.
-Ein? quién? yo? hmmm... ah...
-¿Se puede saber qué has tocado?
-NADA, ¿YO? NO HE HECHO NADA...
Voy a pedir que me pongan un despacho en el Starbucks.
Será mejor para todos.
Y tienen güifi.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario