Tenía que pasar. Cafetería de profesores. 10:25 de la mañana. Zumo de naranja, pincho de tortilla y café con leche. Mesa 2. Persona humana leyendo una sarta de gilipolleces sobre fertilidad y secularización en Occidente (Inglehart, Inglehart y Norris). Sinusitis. Una sinusitis de mi talla, lógicamente. Lo que es una 42 de Zara. Saca el clinex. Mmmrrrrrgggrrrrrrrrrrrffffff...
Y... me hacen los oídos:
piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii,
gngngngngng,
gnnnnnnnnnnnnnnn... ... ...
¡¡Y DEJÉ DE OIR!!
...
...
...
...
...
...
Me marée y acojoné tanto que empecé a darme golpes en la cabeza. Gnnnnnnnnn... ¡Atiza por aquí! ¡atiza por allá! Dos secretarias de departamento pasaron a mi lado y se dirigieron a la barra ignorando mi tragedia. Gnnnnnnn... pero, oh Dios, oh gnnnnn Señor... la presión en los oídos no se iba. No era un pitido. Era presión física en el oído interno. Así que me voy mareando más y mas hasta que gggnnnnnnn, oh señññññññññggggg...
NO PUEDO FIJAR LA MIRADAAAARGH!!
Me agarré a la mesa. Cogí el zumo con la mano y lo tomé a ver si se liberaba la presión del oído. Nada. Y cuando intenté centrar la visión en un punto fijo (que era el pincho, naturalmente) me di cuenta de que no era la visión... eran los ojos... Tenía los ojos dando vueltas como si fuera la Barbie Marujita. Y no había manera de parar. Vértigo. Pánico. Sudor frío. Pensamientos chungos.Pero aguanté.
Estuve más o menos un minuto y medio en esta situación. Estuve a punto de perder la consciencia de verdad. Y cuando dejé de ver a la gente de la barra realmente entré en pánico. Aunque el pánico hizo que me subiera la tensión y afortunadamente no me desmayé. Salí echando ostias de la cafetería mientras Inma, la camarera, me miraba extrañada porque dejé el desayuno sin tocar. Busqué ayuda en mi departamento y me acompañaron al médico del campus.
Y la doctora se rió de mi, en mi puta cara.
-Sí, sí, bueno, pues nada, que te suenes las narices fosa a fosa ¿eeeh? Nada de las dos a la vez, ¿vale?
-Oiga... que estoy al borde de la muerte, tenga un poco de...
-Y te lavas las narices con suero fisiológico ¿eeeh? ¿valeee?
-Ya, ya...
-Sí, sí, hala... ¿de qué facultad dices que eres?
Me fui al despacho y me apliqué el líquido de las lentillas por las narices sin descanso.
De hecho, estoy pensando en respirar sólo eso a partir de ahora...
EN CAFETERÍA YA!!
*Que lo que ha pasado (según la doctora) es que al sonarme se me ha descomprimido el cerebro en el cráneo, y que es una cosa normal normal que hace la gente, ¿no? Cuando vea mi masa enfefálica en el clinex ya veremos qué hacemos...
*Que lo que ha pasado (según la doctora) es que al sonarme se me ha descomprimido el cerebro en el cráneo, y que es una cosa normal normal que hace la gente, ¿no? Cuando vea mi masa enfefálica en el clinex ya veremos qué hacemos...

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